En Chile, el 2025 volvió a poner el foco en el uso estratégico de los excedentes de capacitación, especialmente luego de que distintos servicios públicos reportaran que más del 68% de los equipos que participaron en actividades formativas al aire libre mejoraron sus indicadores de coordinación y clima laboral (según datos recogidos en informes internos del Sistema Nacional de Capacitación). Aun así, miles de organizaciones privadas y públicas siguen dejando pasar recursos valiosos que podrían transformar el rendimiento de sus equipos.
Los estudios de la Dirección del Trabajo 2025 destacaron que, cuando las capacitaciones incorporan dinámicas fuera del entorno habitual, la participación aumenta en un 40%, y los equipos reportan mayor confianza, adaptación y creatividad. Esto se potencia aún más en actividades outdoor, donde los participantes enfrentan desafíos de forma colaborativa y en contextos que permiten observar habilidades que en la oficina pasan desapercibidas.
El 2025 ha mostrado un incremento en la demanda por capacitaciones experienciales, especialmente porque su impacto es inmediato: mejoran la comunicación, reducen fricciones internas y fortalecen la cohesión. En un entorno laboral que exige flexibilidad y rapidez, estos espacios no solo desarrollan competencias técnicas, sino también habilidades socioemocionales que están siendo priorizadas en el país según los reportes actuales del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo.
Este es el momento ideal para activar los excedentes antes de que se pierdan. Cada año, organizaciones dejan recursos sin utilizar, perdiendo oportunidades de crecimiento que no vuelven. Hoy tienes la ventaja de poder destinarlos a instancias significativas, útiles y con resultados concretos.




