Capacitación continua: el motor del desarrollo laboral

La capacitación continua se ha consolidado en Chile como una de las principales herramientas para fortalecer el desempeño de los equipos de trabajo y aumentar la competitividad de las organizaciones, tanto públicas como privadas. En un contexto marcado por la transformación digital, los cambios tecnológicos y la necesidad de mayor productividad, entregar nuevas herramientas a los colaboradores no es solo una buena práctica, sino una inversión estratégica con impacto directo en el crecimiento institucional.

Según datos actualizados del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), durante el 2025 más de 1,3 millones de personas participaron en programas de formación laboral financiados o articulados por el Estado, lo que representa un aumento de cerca del 18% respecto al 2023. Este crecimiento responde a una mayor demanda por capacitación en áreas como competencias digitales, liderazgo, trabajo colaborativo y adaptación al cambio, especialmente en sectores vinculados a servicios públicos, educación y salud.

El mismo organismo señala que el 72% de las personas capacitadas durante el 2025 reportó mejoras concretas en su desempeño laboral, mientras que un 64% indicó haber adquirido herramientas que les permitieron asumir nuevas responsabilidades dentro de sus equipos. Estos datos refuerzan la idea de que la formación no solo impacta en el desarrollo individual, sino que también fortalece los procesos internos de las organizaciones, mejorando la calidad del trabajo, la eficiencia y la capacidad de respuesta frente a nuevos desafíos.

Desde el sector público, el Servicio Civil informó en su informe de Gestión de Personas 2025 que las instituciones que implementaron planes sistemáticos de capacitación lograron aumentar en un 21% los niveles de compromiso laboral de sus funcionarios, medidos a través de encuestas de clima organizacional. Asimismo, el estudio reveló que los equipos con mayor acceso a formación continua presentaron menores índices de rotación y ausentismo, lo que se traduce en mayor estabilidad y continuidad en la gestión institucional.

Por su parte, el Ministerio de Educación, a través de su División de Educación Superior, destacó durante el 2025 que el fortalecimiento de competencias transversales como comunicación efectiva, resolución de problemas y trabajo en equipo es uno de los principales factores que inciden en la empleabilidad y en el desempeño sostenible de los trabajadores. En línea con esto, el Ministerio del Trabajo y Previsión Social ha enfatizado que las organizaciones que invierten en capacitación presentan mayores niveles de productividad y una mejor adaptación a los cambios tecnológicos.

Estos antecedentes confirman que la capacitación continua no debe entenderse como una acción puntual, sino como un proceso permanente de aprendizaje y actualización. Entregar nuevas herramientas a los equipos permite potenciar talentos, fortalecer liderazgos y construir culturas organizacionales más sólidas, donde las personas se sienten valoradas y preparadas para enfrentar los desafíos del entorno laboral actual. En definitiva, formar a los equipos es formar el futuro de las organizaciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *