Comenzar el año planificando las capacitaciones que requerirán los equipos de trabajo se ha consolidado como una práctica clave para mejorar los resultados organizacionales y fortalecer el compromiso de las personas. En Chile, distintos estudios públicos recientes confirman que la planificación anticipada de la formación laboral no solo impacta en el desempeño, sino también en la motivación, el sentido de pertenencia y la proyección de los equipos, tanto a nivel individual como colectivo.
Según el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE, 2025), las organizaciones que definen sus planes de capacitación durante el primer trimestre del año logran una mayor coherencia entre los objetivos estratégicos y las competencias que desarrollan sus trabajadores y trabajadoras. El mismo organismo señala que estas entidades presentan una mejor focalización del uso de recursos, reduciendo capacitaciones reactivas y aumentando la pertinencia de los programas formativos en función de brechas reales de desempeño.
Datos del Ministerio del Trabajo y Previsión Social (2025) indican que los procesos de capacitación planificados con anticipación se asocian a mejoras sostenidas en productividad y clima laboral. En su último informe sobre desarrollo de competencias, el ministerio destaca que los equipos que participan en planes formativos estructurados muestran mayores niveles de compromiso y permanencia, lo que resulta especialmente relevante en contextos de alta rotación y cambios organizacionales.
Desde el sector público, la Dirección Nacional del Servicio Civil ha enfatizado que la planificación anual de capacitaciones permite alinear el desarrollo de personas con los desafíos institucionales, fortaleciendo la gestión del desempeño y la colaboración entre equipos. De acuerdo con sus estudios más recientes, los servicios que planifican tempranamente sus acciones formativas reportan una mayor claridad de roles, mejor coordinación interna y una percepción positiva del aprendizaje como herramienta de desarrollo profesional.
Asimismo, la Dirección de Presupuestos (DIPRES) ha señalado que una planificación oportuna de la capacitación contribuye a una ejecución más eficiente del presupuesto, evitando concentrar actividades formativas en periodos acotados del año y favoreciendo procesos de aprendizaje más sostenidos. Esta mirada refuerza la idea de que planificar hoy no solo impacta en las personas, sino también en la gestión responsable de los recursos públicos y privados.
Diseñar un plan de capacitación desde el inicio del año permite anticipar necesidades, priorizar competencias críticas y generar una hoja de ruta clara para el desarrollo de los equipos. En un escenario laboral marcado por la transformación digital, los cambios normativos y nuevas formas de trabajo, la planificación se convierte en una oportunidad concreta para construir equipos más preparados, comprometidos y alineados con los objetivos organizacionales. Planificar hoy es, en definitiva, un paso decisivo para asegurar un plan de capacitación exitoso y sostenible en el tiempo.




